ASÍ NOS CUENTA ELISA LA VISITA QUE HICIMOS AL LA CARTUJA BAJA

Hoy hemos ido de excursión a la Cartuja Baja.

Nuestra guía se llamaba Verónica.

La Cartuja Baja es un barrio rural porque está a las afueras de  Zaragoza, en concreto, a 6 Km.

Nos ha contado una historia sobre un matrimonio muy rico de nobles que quería tener hijos para pasarles su legado, pero no pudieron entonces construyeron una cartuja.

La primera que construyeron fue en Calatayud.

Los catalanes y los franceses organizaron una guerra y dejaron al señor enterrado en Calatayud.

Cuando la señora empezó a enfermar decidió hacer testamento y en él ponía que si no empezaban a construir la cartuja un año antes de que ella muriera, no podrían vivir allí.

El señor que fundó la cartuja se llamaba San Bruno.

En Aragón  hubo tres cartujas.

Había un prior que sí podía hablar y también había gente que vivía cerca de los cartujos y que si podía hablar y se llamaban Legos.

Tenías que ser importante para poder ser cartujo.

Ellos podían elegir ser cartujos o no.

Ahora la Cartuja es un barrio que en 2016 lo habitaban 2099 personas.

Los cartujos siempre iban de blanco, llevaban capucha y siempre eran hombres.

Para ellos “el infierno” era la cocina porque cocinaban con fuego.

Los cartujos no podían comer carne, salvo la carne de tortuga, comían: verduras, patatas,…

La hospedería era como un hostal donde se alojaban los reyes, nobles,….

Cuando la desamortización de Mendizábal, los cartujos se tuvieron que ir y se empezó a formar el barrio. Vinieron a habitarlo colonos.

En el barrio quedan restos de un arco. La casa más alta era la casa del padre prior. Cada dos celdas antiguas es una casa del nuevo barrio.

La Cartuja se llamaba la Cartuja de la Inmaculada Concepción. Otras cartujas de Aragón son: Aula Dei y Las Fuentes.

Nos ha contado más cosas sobre la vida de los cartujos: no podían hacer trabajos manuales, no podían emitir sonidos, que eran bajos,….

En la iglesia nos ha contado: los primeros en salir eran los legos, los cartujos no veían quien daba la misa, cartujos y legos estaban separados por un muro, los cartujos mudos en vez de leer la Biblia rezaban una hora por cada hermano cartujo.