Aragón es considerada una «tierra de castillos». Esta denominación tiene su razón de ser en la gran cantidad de fortificaciones, unas 500, que se levantan a lo largo de su territorio. Son una importante parte del Patrimonio Histórico Aragonés, testimonio de su intensa y dilatada historia. Los castillos durante la Edad Media fueron utilizados como elemento de control tras la ocupación musulmana en el siglo VIII en las fronteras de las tierras arrebatadas a los árabes.

Los encontramos de todos los tamaños, tipologías y funciones: castillos-convento, castillos-palacio, alcázares, torres, los denominados «donjon», fortalezas, iglesias-fortaleza.

Tras la Reconquista de los territorios se construyen más castillos que permiten la repoblación. La mayoría de estos castillos pasaron a ser propiedad de reyes, nobles y otros muchos al poder de la iglesia. Así los castillos permitieron que la población se asentase, gracias a la protección que ofrecerían las fortificaciones y al motor de desarrollo agrícola y cultural que suponían las actividades alrededor de estas fortalezas.

Aragón posee una larga lista de castillos y fortificaciones militares y religiosas repartidas por las tres provincias Zaragoza, Huesca y Teruel.

Los alumnos de 1º y 2º hemos querido hacer un homenaje a estos castillos de nuestro territorio en calendario de este año para iniciar con este trabajo parte de lo que vamos a aprender para la propuesta temática que se ha planteado en el centro sobre la EDAD MEDIA.

¡Esperamos que os guste!