La presencia de mujeres en carreras científicas, como física o ingeniería, continúa siendo muy inferior a la de los hombres. Entre los motivos por los que se da esta circunstancia puede señalarse el hecho de que solo el 7 por ciento de las mujeres de 15 años en España piensa en dedicarse a profesiones técnicas, según datos de la OCDE. Pese a que el número de mujeres en puestos científicos se ha incrementado, las proporción de catedráticas y profesoras no llega al 25 por ciento.

La baja visibilidad de las mujeres científicas, la escasa presencia de referentes femeninos en el mundo de las ciencias, la existencia de prejuicios sociales y otra amplia cantidad de factores inciden para que las niñas presenten un bajo interés por apuntarse a este tipo de carreras.

Cuando una profesión es asociada únicamente con un género, es difícil pensar que el género opuesto logrará visualizarse en esa posición. Es por ello que la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió a finales de 2015 proclamar el día 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

En España, un grupo de investigadoras y comunicadoras científicas han lanzado la iniciativa 11 de Febrero organizando numerosas actividades durante toda la semana para visibilizar el papel de la mujer en la ciencia. En total se han organizado más de 200 actividades en 40 provincias españolas gracias al apoyo de numerosos colectivos e instituciones, incluyendo varios centros del CSIC. El objetivo: que cada vez más niñas sueñen con ser Marie Curie de mayor.

En nuestro Centro vamos a contar con unos talleres impartidos por una mamá científica. Celia M Cantín Mardones. Investigadora del ARAID en la CITA (Unidad de Hortofruticultura)

Los talleres serán impartidos dentro del área de Natural Science y tendrán como título «Análisis sensorial de la fruta» y «Conociendo las plantas» temáticas que se van a comenzar a trabajar dentro de esta área del currículum